Por Martha Lucía Ramos

¨El mundo que viene todavía no tiene dueños¨ Carlos Barrabes

La actualidad del mundo tiene como común denominador la propiedad de hablar de estrategia en cualquier ámbito: empresarial, político, la religión, cultural, deportivo y hasta en la vida diaria. Esta sencilla palabra, es una de las más usadas en nuestro contexto general, y cuenta con la facultad de encajar perfectamente en distintos campos del conocimiento.

La estrategia, es asociada normalmente con la teoría de mover fichas y crear planes para alcanzar objetivos, cualquiera sea el aspecto en el que se aplique. Una estrategia se compone de una secuencia de acciones, con una planificación, que ayuda a tomar decisiones correctas y conseguir los resultados esperados.

La clave del éxito en una estrategia digital

Los negocios se trasladaron a la era digital, por esta razón, usted no puede desligarse de todas las herramientas con las que hoy cuenta, para comunicarse frente al mundo. La aplicación de una estrategia innovadora puede llevar a las organizaciones a alcanzar los mejores resultados, pero como no todo puede ser color rosa, también a fracasar exitosamente. La planeación consciente es la clave para lograr los objetivos y no morir en el intento.

Más allá de imaginar un tablero de batalla naval con movimientos y ataques, el mundo de la estrategia digital requiere un factor clave para encaminarse al éxito: tener claro el fin superior.

Sí hablamos de estrategia digital (la nueva etiqueta con la cual se denomina a la forma cómo las empresas utilizan las herramientas digitales para contribuir a los objetivos del negocio), debemos articular esta planeación estratégica con un fin superior que le dé sentido a la propuesta y de esta manera, minimizar el riesgo de fracaso (peligro que siempre está latente en cualquier industria).

¿Fin superior? y eso qué es?

Toda estrategia en el mundo digital debe venir acompañada de un norte. El fin superior no es otra cosa que visionar el destino deseado de la organización. Este, debe cumplir con la premisa de ser ambicioso y retador, que inspire al equipo de trabajo, y lo dote de sentido de pertenencia, además de promover la acción de las diferentes áreas de la compañía.

Contar con un fin superior es indispensable, y esa dosis motivacional hará que tanto usted, como sus colaboradores, se pongan la camiseta número 10 en pro de la consecución de los objetivos. Ese ¨leitmotiv¨ será el diferencial que lo convierta en referente sobre sus competidores.

Una buena forma de establecer el fin superior para diseñar su estrategia es mirando la organización desde las diferentes perspectivas internas: cliente, gestión, operación, innovación, gente, información y recursos. Así, le será más fácil entender qué tiene, a dónde quiere llegar y qué le falta para cumplir cualquier objetivo propuesto.

Con este punto de vista interior, ya puede definir ese destino deseado. También es importante comprender la relación directa de su empresa con estas perspectivas y establecer una comparación con las organizaciones que usted estime sean su competencia: qué tienen esos competidores, qué tiene el sector, la región, cuáles son las novedades en el sector.

¡Ahora sí, diseñe una estrategia digital a su medida!

Repita: ¿Por dónde empieza una estrategia digital?

  • ¡Pues por el fin superior!

Tenga en cuenta que su estrategia digital deberá estar orientada a aportar a la competitividad de la organización, no solo desde las áreas comercial y de mercadeo como usualmente se percibe. Esta idea es importante ya que los activos digitales deben servir de soporte para mejorar el desempeño operacional, financiero, de relacionamiento y conocimiento de los clientes, la gestión organizacional y del talento humano, dentro de un modelo sostenible y de largo plazo.

Recuerde también que tener claridad respecto a las herramientas con las que cuenta la empresa, dentro del marco de competitividad, le da el sentido de realidad al fin superior y, por ende, a la estrategia digital que usted haya definido.

Para sintetizar: no existen fórmulas mágicas que conduzcan al éxito, pues para todos los casos las circunstancias son distintas. Pero una técnica infalible que hará que su estrategia digital trascienda y alcance los objetivos con las que se diseñó, es otorgarle primero que todo, un fin superior. La motivación de la que vista su idea impactará de manera positiva a sus colaboradores y clientes. Siempre confíe en la retrospectiva con la que analice su empresa, partiendo de allí, le será más fácil orientar la estrategia digital a la comunicación del objetivo interno. Posteriormente verá como contando con un fin superior real, impulsará la competitividad de la organización.